Hace 135 años moría en Asunción el hombre que tanto había hecho por la educación en Argentina. Hasta último momento mantuvo su mente activa y un entusiasmo que contagiaba. Desde entonces, en la fecha de su muerte se recuerda el Día del Maestro. Domingo Faustino Sarmiento, de 77 años, vivía en Asunción en una casa pegada al Hotel Cancha Sociedad, propiedad del doctor Silvio Andreuzzi Passudetti, un médico oculista italiano. No estaba bien de salud. En los últimos tiempos le costaba respirar. Sufría de problemas cardíacos y además, antes de llegar a los 40 años, ya se había manifestado una pérdida de audición que se transformaría en una profunda sordera. Muy a regañadientes, había aceptado dejar el cigarro. Aconsejado por los médicos que pasase una temporada en un lugar más cálido, primero había optado por las termas de Rosario de la Frontera, en Salta, donde estuvo en plan de descanso en junio de 1886. Luego se decidió por Asunción del Paraguay. En mayo de 1887 partió en el flamante vap...